Y una vez más, el Rallye Legend de San Marino volvió a superar sus cotas de espectacularidad. En su 14º edición, la prueba para vehículos históricos regresó al olimpo de las citas automovilísticas con una lista de inscritos de excepción, digna del sueño más profundo para cualquier aficionado a los rallyes, entre los que se encontraba una afortunada representación del ACTC (Automóvil Club Temple Competición) entre los que se encontraba quien os escribe estas líneas.

 

La prueba incluía coches clásicos de todas las épocas del Campeonato Mundial de Rallyes de las categorías WRC, Kit Car, Grupo A, Grupo B, Grupo 4 o Grupo 2 entre otros, y pilotos de nivel mundial del presente y de décadas atrás como Marcus Grönholm (que abría la pista con el Volkswagen Polo R WRC), Hayden Paddon, Juha Kankkunen o Armin Schwarz, entre muchos otros.

Los incontables Grupo B (con mayoría de Lancia, como era de esperar) fueron las monturas más esperadas por parte del respetable, unidos a los WRC de todas las generaciones.

 

Por desgracia, una desgracia entristeció esta edición. Este año el rally ha acabado de manera trágica tras un accidente que se ha cobrado la vida de un espectador y ha herido a otros. El accidente tuvo lugar en torno a las 11:56 en el tramo de San Marino 1 cuando Enrico Bonaso, a los mandos de su Renault Clio Maxi con el dorsal 44, perdió el control, se salió de la pista y chocó contra unas balas de paja tras las que estaban situadas varias personas.

 

Nada más conocerse el accidente, la organización decidió detener el tramo y enviar todos los servicios de emergencia. En señal de luto, tampoco se celebró la ceremonia de premios al final de la prueba.

 

Fdo.: Pedro Delgado

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